El régimen de la República Islámica de Irán se enfrenta a lo que los analistas describen como una prueba existencial, luego de que Estados Unidos e Israel lanzaran una gran campaña militar y mataran a su líder supremo, Alí Jamenei, según información dada por el presidente Trump.
Ocho meses después del conflicto de 12 días entre Irán e Israel en junio de 2025, las fuerzas estadounidenses e israelíes han realizado una operación conjunta, con ataques contra objetivos militares y del régimen en Irán.
Según expertos, la campaña tiene como objetivo el cambio de régimen y por ahora no hay un camino claro a este que no implique grandes riesgos.
Por su parte, Irán ha lanzado ataques de represalia contra Israel y se han denunciado ataques iraníes en Dubái, Doha, Bahréin, Kuwait —lugares con bases militares estadounidenses o aliados de Estados Unidos— y otras partes de la región.
¿Por qué ahora?
Para Ellie Geranmayeh, investigadora sénior del Consejo Europeo de Relaciones Exteriores (ECFR), un grupo de expertos paneuropeo, el momento y la forma en que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, presentó la operación dejan poca ambigüedad sobre su objetivo político.
«El anuncio de Trump sobre la estrategia de la ofensiva no deja dudas de que su objetivo final, al menos por ahora, es un cambio de régimen», afirma. «No les ha dejado otras salidas a los líderes iraníes, aparte de la rendición».
En un mensaje en video publicado en su plataforma Truth Social, Trump instó a las fuerzas de seguridad de Irán a rendirse o «enfrentar una muerte segura».
También dijo que los iraníes tienen una «oportunidad única en generaciones» para «tomar el control de su gobierno».
Geranmayeh describe el ataque como histórico en su alcance. «Se trata de una campaña militar estadounidense contra Irán sin precedentes, y que ya ha abierto la puerta al caos regional, ya que están en marcha amplios contraataques iraníes».
H. A. Hellyer, investigador sénior del Royal United Services Institute (RUSI), un centro de estudios británico, apunta que no se trató de «un ataque preventivo».
«Ocurrió en medio de negociaciones, en las que los mediadores regionales fueron utilizados, sin saberlo, para encubrir una acción planificada», señala, y añade que no había pruebas de un ataque inminente por parte de Irán que justificara un ataque preventivo israelí-estadounidense.
Apenas unas horas antes de los bombardeos, el ministro de Relaciones Exteriores de Omán, quien había estado mediando las conversaciones entre EE.UU. e Irán, dijo que un avance estaba cerca.
«Un acuerdo de paz está a nuestro alcance si simplemente permitimos que la diplomacia tenga el espacio que necesita para llegar allí», le dijo Badr Albusaidi al canal estadounidense CBS el viernes.
Tras los ataques, escribió en X que estaba «consternado» y que «una vez más se han visto socavadas negociaciones activas y serias».
«Esto no les sirve ni a los intereses de Estados Unidos ni a la causa de la paz mundial», expresó.
«Rezo por los inocentes que sufrirán. Insto a Estados Unidos a que no se vea envuelto aún más en esto. Esta no es su guerra», añadió.
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