La exclusiva cena organizada por la Federación Internacional de Fútbol Asociación (FIFA) en el Castillo de Chapultepec para celebrar el arranque del Mundial 2026 reunió a empresarios, ejecutivos de empresas patrocinadoras y autoridades federales. Sin embargo, el evento terminó convirtiéndose en motivo de polémica para el gobierno federal.

“El montaje incluía una decoración especialmente diseñada para el Castillo, arreglos florales de gran formato, iluminación arquitectónica, mesas vestidas para una cena de gala, vajillas y cristalería de alta gama”, señaló Maldonado en su columna publicada en El Universal.”

Según dos asistentes consultados por el periodista, la recepción fue encabezada por el presidente de la FIFA, Gianni Infantino, quien agradeció la participación de empresarios y patrocinadores que hicieron posible la celebración del Mundial 2026.

Entre los invitados figuraron representantes de países participantes, directivos de empresas internacionales, empresarios de los sectores financiero, telecomunicaciones, infraestructura y construcción, además de integrantes de la familia Slim, considerada la más acaudalada de México.

Uno de los aspectos que llamó la atención fue la presencia del secretario de Economía, Marcelo Ebrard, quien permaneció durante gran parte de la velada.

La presidenta de México, Claudia Sheinbaum,también asistió a la recepción; sin embargo, únicamente participó con un mensaje de bienvenida que, según los asistentes consultados por Maldonado, duró menos de 10 minutos.
Durante su intervención, la mandataria destacó la riqueza cultural del país, sus tradiciones y la importancia del futbol para la sociedad mexicana. De acuerdo con los testimonios recabados por el periodista, la presidenta lucía incómoda durante el acto.
Los asistentes señalaron que Sheinbaum no esperaba encontrarse con una recepción de ese nivel de exclusividad y que, una vez concluido su mensaje, abandonó el Castillo de Chapultepec sin permanecer en la cena ni convivir con los invitados.

Asimismo, explicó que la FIFA rentó el Castillo de Chapultepec para la realización del evento y que pagó aproximadamente un millón de pesos por el uso del inmueble. También subrayó que el arrendamiento del recinto para eventos no es una práctica exclusiva de su administración.

La polémica adquirió una dimensión políticadebido a las imágenes y testimonios sobre el nivel de lujo de la recepción, que incluyó cristalería de alta gama y una selección especial de vinos.
Para algunos observadores, el nivel de la cena contrasta con el discurso de austeridadpromovido por los gobiernos de la llamada Cuarta Transformación.
“Lo que la FIFA concibió como una celebración para mostrar su poder y a México terminó convirtiéndose en una controversia para el gobierno”, escribió Maldonado.

INAH anuncia denuncia
La realización de la cena también abrió un debate sobre el uso de uno de los inmuebles históricos más emblemáticos del país para eventos privados y generó inconformidad entre algunos sectores.
Ante ello, investigadores del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) anunciaron su intención de presentar una denuncia ante la Fiscalía General de la República (FGR), al considerar que la autorización del evento podría contravenir la legislación vigente en materia de protección del patrimonio histórico.
De acuerdo con la postura de los investigadores, la controversia no radica únicamente en la celebración de la cena, sino en la autorización para utilizar un monumento histórico nacional como sede de un evento de carácter privado.

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