TINTERO:OPINIÓN Paloma Arrieta

¿Quién ganó cuando Zacatecas perdió el Fondo Minero?

En 2019, Zacatecas perdió algo más que una partida presupuestal. Perdió una de las pocas herramientas que permitían que una parte de la riqueza extraída de su territorio regresará a las comunidades que conviven diariamente con la actividad minera.
El debate llegó hasta el Senado de la República y dividió opiniones en todo el país. La pregunta sigue vigente: si la minería genera miles de millones de pesos cada año, ¿por qué los municipios mineros continúan enfrentando rezagos en infraestructura, servicios públicos y acceso al agua?
El Fondo Minero fue creado en 2014 con el objetivo de que los recursos derivados de los derechos pagados por las empresas mineras se invirtieran en las zonas donde se realiza la extracción. Gracias a este mecanismo se financiaron carreteras, redes hidráulicas, plantas de tratamiento, escuelas y obras de infraestructura básica en diversos municipios del país. Zacatecas fue uno de los estados más beneficiados por su importancia en la producción minera nacional.
Sin embargo, durante la discusión del Paquete Económico para 2020, el Senado aprobó modificaciones que eliminaron la distribución directa de estos recursos a estados y municipios mineros. Los recursos fueron reorientados hacia otros fines administrados por la Federación. La decisión provocó una fuerte controversia entre gobiernos estatales, alcaldes y legisladores de entidades mineras.
En el caso de Zacatecas, las consecuencias económicas fueron significativas. Estimaciones del gobierno estatal señalaron que la entidad dejaría de recibir aproximadamente 700 millones de pesos que anteriormente se destinaban a infraestructura educativa, caminos rurales, carreteras, obras municipales y redes hidráulicas.
El debate en el Senado evidenció una profunda división política. Mientras algunos legisladores defienden la centralización de los recursos bajo el argumento de una mayor eficiencia y transparencia, otros advierten que los municipios mineros serían los principales afectados. Durante la discusión, senadores zacatecanos señalaron que en muchas comunidades el Fondo Minero representaba la única posibilidad de financiar obras básicas para la población.
Por supuesto, el Fondo Minero no estaba exento de críticas. Diversos organismos documentaron problemas de transparencia, rendición de cuentas y deficiencias en la ejecución de proyectos. Estas observaciones eran legítimas y exigían una revisión profunda del mecanismo. Sin embargo, corregir un instrumento imperfecto no necesariamente implica desaparecer.
La discusión de fondo sigue siendo relevante para Zacatecas. La minería continúa siendo una de las actividades económicas más importantes del estado y genera una parte sustancial de la riqueza minera nacional. Sin embargo, muchas de las comunidades donde se extraen esos recursos mantienen necesidades históricas en materia de infraestructura, desarrollo social y protección ambiental.
Más allá de posiciones partidistas, la pregunta permanece abierta: ¿debe la riqueza generada por la minería regresar directamente a las comunidades que asumen sus impactos sociales y ambientales?
La desaparición del Fondo Minero en 2019 no sólo representó una decisión presupuestal. También abrió un debate sobre justicia territorial, federalismo y distribución de la riqueza. Porque cuando los recursos salen de la tierra zacatecana, los beneficios también deberían reflejarse en la calidad de vida de quienes habitan esa tierra.

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